El surfista hawaiano de 34 años, que no hace mucho fue integrante del CT, estuvo disfrutando esta semana de las bondades de la ola de Honolua Bay, una derecha de una calidad increíble.
La marejada del Eddie Aikau no decepcionó a práctucamente nadie pero, mientras los todo el mundo del surf tenía los ojos puestos en Waimea, Jaws estuvo incluso más grande.
El primer swell de Jaws de 2023 fue una sesión de limpia, con vientos ligeros de la costa combinados con un oleaje del noroeste de alrededor de 12 pies que produjo olas huecas de hasta 15 pies.
El surfista de Maui vuelve a Safi, al lugar donde un grave accidente hace dos años ya, donde intentará cerrar ese capítulo de su carrera que le cambió la vida.
La playa de Kaanapali, en Maui, suele ser un lugar tranquilo donde las olas rompen mansas. Pero durante el Código Rojo de la semana pasada, se creó una mega orillera de las de dar auténtico pavor.
Maalaea, la ola que ha cubierto todas las portadas de las webs de surf durante la última semana, esa derecha ultra rápida situada en Maui, estuvo durante 23 años en peligro de desaparecer.
Unos más cortos, otros más cortos, más profesionales, pero todos ellos reflejan lo grande e impresionante que estuvo Freight Trains, Maui, los días 16 y 17 de julio.
El surfista de Maui, de tan solo 19 años, lleva en boca de todo el mundillo del surf desde que tenía 14 años, y cada vez que lanza un nuevo vídeo, asombra todavía más.
Sin riesgo no hay recompensa cuando se trata de olas grandes y en Jaws, tanto el riesgo como la recompensa son extremos. Marcus Rodrigues ha capturado algunas de las peores caídas durante los últimos tiempos.
Hemos visto ya cómo rompió Pipe y Backdoor, Waimea, y ahora le toca a Jaws, en Maui, donde series de olas de cuatro a cinco metros rompieron a la perfección, con los surfistas habituales dándoles caña.
Maui posee tres olas conocidas mundialmente: Maalaea, Honolua Bay y Jaws. Son tres olas totalmente diferentes que pueden modelar cualquier tipo de surfista.
El primer gran swell de la temporada en llegar a Maui no ha defraudado, con los mejores surfistas del planeta brillando entre las olas de siete metros que rompían en Peahi. Pero también hubo caídas, fracasos, y cazadas, la otra cara de la moneda en el surfing de olas grandes.
Sucedió en enero de 2016, cuando una perfecta marejada llegó a Maui. Slater, que estaba en la vecina Oahu, se arriesgó a dejar Pipe y volar hasta Honolua Bay, se encontró con tubos grandes y perfectos.