En octubre del 2008 un pescador reveló el lugar exacto donde rompía una ola gigantesca y mutante a 100 metros de la costa, en una isla a 60 kilómetros de Tasmania. Era Pedra Branca. Hasta entonces la ola solo la conocían un puñado de personas que obsesionados con surfearla, estuvieron siguiendo los partes meteorológicos durante un año y medio esperando el momento perfecto.
Ahora que la conoce todo el mundo, hasta los drones la sobrevuelan.
Ahora que la conoce todo el mundo, hasta los drones la sobrevuelan.
