Ross Clarke-Jones, mítico surfista de olas grandes y que tiene ya 51 años, dió ayer con sus huesos contra las rocas durante una sesión en Nazaré.
No era el día más grande en Nazaré ni la ola que pilló fue la más grande, pero después de caer fue a parar al peor sitio posible, dónde tuvo que lidiar con las olas entre las rocas.
Finalmente pudo salir sano y salvo. "Creo que he terminado ya la temporada en Nazaré", comentó después.
No era el día más grande en Nazaré ni la ola que pilló fue la más grande, pero después de caer fue a parar al peor sitio posible, dónde tuvo que lidiar con las olas entre las rocas.
Finalmente pudo salir sano y salvo. "Creo que he terminado ya la temporada en Nazaré", comentó después.
