Munich está demasiado lejos de las olas. De hecho, queda más cerca del Mediterraneo que del Atlántico, un horror si vives allí y te gusta el surf.
La única alternativa al agua salada y el mar es el río Eisbach (el Río de Hielo), un río artificial que cruza la ciudad, uno de los pocos sitios donde uno puede surfear en centroeuropa.
La única alternativa al agua salada y el mar es el río Eisbach (el Río de Hielo), un río artificial que cruza la ciudad, uno de los pocos sitios donde uno puede surfear en centroeuropa.
