Viendo los espectaculares vídeos de un Pipe lanzando olas gigantescas y tubulares normalmente me dan ganas de vender mis tablas y dejar el surfing. Eso está muy lejos de mi nivel, pero en cambio Rincon es otra cosa. Ver a Conner y Parker Coffin surfeando esas derechas largas y levantadas me produce la sensación contraria.