Escapando de las aguas del Cantábrico me encuentro con olas en el Mediterráneo.
Si, de vacaciones, y resulta que cuando llego me encuentro tres cuartos de metro glassy, poco fondo, sin mareas, y apenas gente en el agua. Luego saltó el viento, como en cualquier sitio, el mar ordenado se convirtió en una anarquía de olas que llegaban de todas las direcciones.
Y tan pronto como llegó se fue. Así es el Mediterráneo.
Si, de vacaciones, y resulta que cuando llego me encuentro tres cuartos de metro glassy, poco fondo, sin mareas, y apenas gente en el agua. Luego saltó el viento, como en cualquier sitio, el mar ordenado se convirtió en una anarquía de olas que llegaban de todas las direcciones.
Y tan pronto como llegó se fue. Así es el Mediterráneo.
Tags:
Mediterraneo