
Filmado en Nazaré y Río de Janeiro, este documental retrata el camino del waterman brasileño Kalani Lattanzi, desde sus orígenes y su primer contacto con el océano en Brasil, hasta Nazaré, donde tan solo con su cuerpo y unas aletas, sin tabla de surf, se enfrenta a las olas más grandes del mundo, en la forma más pura de olas: el bodysurfing.