Indar Unanue y el realizador Javi Goya invirtieron cuatro días en vuelos para llegar a un lugar del mundo donde cualquier surfista amante de los tubos sueña en surfear. Fueron dos días de intensos baños. De hecho, esta ola que ya hemos visto en alguna ocasión, se cobró cuatro tablas, pero aún así poder salir de ese tubo mereció la pena.