Si Mason Ho hubiera sido un gato, habría gastado sus siete vídas hacer un rato. Porque si a uno le gustan las olas huecas, las grandes, las que tienen rocas, está dispuesto a que, a veces, las cosas vayan mal.
Si Mason Ho hubiera sido un gato, habría gastado sus siete vídas hacer un rato. Porque si a uno le gustan las olas huecas, las grandes, las que tienen rocas, está dispuesto a que, a veces, las cosas vayan mal.