
Ya en los 80 era un semillero de surfistas geniales como Dino Andino, o Matt Archbold, a los que se conocía como la "Mafia de San Clemente", y ahora lo es más todavía con Kolohe Andino, Griffin Colapinto, los hermanos Gudauskas y muchos más.
La razón no es otra que tener olas de calidad como Trestles, T-Street, the Pier, etc, pero también es el centro neurálgico de la industria del surf del país.