En una costa lejana a la que llega la peor parte de tormentas invernales del Ártico, el surfista Torren Martyn y el cineasta Ishka Folkwell encuentran fascinantes olas en los fríos y oscuros días de invierno.
Esta película retrata cuán sombrío puede ser febrero en el Atlántico Norte, pero si todos los elementos se alinean, entre vientos huracanados, ventiscas y nieve, la magia a veces sucede.