
No fue este, si no el pasado verano cuando el australiano pasó una larga temporada entre las olas de San Clemente, California.
La prometida de Mick, Breeana, es originaria de Huntington Beach, un dato clave para entender por qué pasa ahora más tiempo en California, pero también porque San Clemente es el epicentro de la industria del surfing, y tiene olas de clase mundial.