
Se suponía que Dylan Graves no estaría en el día de inauguración de la nueva piscina de olas en Abu Dhabi.
Pero, durante una escala en Dubai cuando volvía a Australia desde Europa, decidió enviarle un WhatsApp a Slater para ver si tal vez, solo tal vez, la piscina estaba abierta al público y/o averiguar si Slater estaba cerca.
"Pensaba que no había posibilidad de que funcionara", comenta Graves en el vídeo. "Resulta que Kelly acababa de aterrizar y me invita a unirme a lo que resulta ser el día inaugural de la piscina".
Nada más llegar a Emiratos Arabes, Graves se sube a un taxi y llega justo a tiempo para ver a Slater montar su primera ola: dos gíranos y un tubo de 10 segundos.