
Mientras aquí estamos ya en invierno chupando frío enfundados en trajes de neopreno, en Australia comienza el verano austral, con calor, cielos azules, bañadores, y alguna ola que otra.
Es el peor momento del año para las olas en el país, pero de vez en cuando algo llega, como esta semana, cuando un pequeño swell dejó olas divertidas en Burleigh Heads, nada épico, un baño para la clase media/baja del surfing.