
Con olas de dos a tres metros y viento de tierra durante todo el día, el domingo 12 de enero fue un día espectacular en Peniche, Portugal.
"Supertubos no ofrece días como este a menudo", comenta el realizador Balint Hambalko. "Fue el mejor que he visto en mucho tiempo".
Durante cuatro horas, Peniche fue una fábrica de tablas rotas y tubos larguísimos.