
"Supertubos es una ola difícil de predecir, con sus pronósticos impredecibles y bancos de arena cambiantes, pero eso es lo que la hace tan divertida", asegura el australiano.
Pese a que la calidad de las olas durante la competición dejó mucho que desear, Robinson pudo disfrutar de un Supertubos clásico los días previos.