
Cuando Eimeo Czermak se enteró que Teahupo'o iba a romper gordo, hizo lo imposible por volver a casa.
Tras un viaje de 18 horas, y sin dormir, el tahitiano se plantó en Teahupo'o, y surfeó algunas de las mejores olas de la temporada.
Atentos al final del vídeo, cuando nos enseña cómo en una ola en la que no puede salir del tubo, el invento arranca parte de su tabla.