Roberto D'Amico estuvo en Cerdeña en busca de buenas olas, y tras mucho buscarlas, las encontró.
Ese día, cuando todo encaja y se convierte en un auténtico carrusel de olas y tubos. En compañía de Leonardo Fioravanti, Alessandro Piu, Brando Giovannoni y Matteo Calatri, el italiano lo gozó como pocas veces en el Mediterráneo.
