Tras años de trámites y una compleja odisea administrativa, el proyecto para construir un complejo de camping y una piscina de surf en Cunit ha superado finalmente su último gran obstáculo legal.
La Comissió Territorial d’Urbanisme del Penedès otorgó este viernes el visto bueno definitivo a una iniciativa que promete transformar el modelo turístico del municipio, aunque el camino hasta aquí ha estado marcado por una intensa división de opiniones.
El plan ha tenido que sortear una larga tramitación institucional, adaptándose a las exigencias técnicas de diversos departamentos de la Generalitat. Organismos como Medi Ambient, Bombers y la Agència Catalana de l’Aigua impusieron medidas correctoras para garantizar que la infraestructura cumpliera con los estándares vigentes. Con este aval en la mano, la responsabilidad recae ahora en la promotora, que debe presentar ante el Ayuntamiento el proyecto de urbanización y el calendario de ejecución para obtener la licencia definitiva.
La propuesta no se limita únicamente a la innovadora piscina de olas para la práctica del surf. El complejo integra también una zona de acampada y la rehabilitación de una histórica masía que actualmente se encuentra en avanzado estado de deterioro. El objetivo del gobierno municipal es recuperar este patrimonio para convertirlo en un motor de dinamización económica, posicionando a Cunit como un destino de referencia dentro del sector del turismo deportivo y de ocio.
Sin embargo, el avance administrativo no ha logrado calmar las aguas a nivel social. Una parte de la población y diversas entidades ecologistas mantienen un rechazo frontal, calificando la intervención de insostenible y desproporcionada. Los detractores denuncian que la obra afectará a un corredor biológico de gran valor natural, un terreno que consideran el pulmón verde del municipio. Además, el elevado consumo hídrico que requiere la instalación genera una profunda preocupación en un contexto de crisis climática y sequías recurrentes.
En el plano político, el equipo de gobierno defiende que la inversión será un revulsivo necesario para crear empleo, mientras que la oposición ciudadana cuestiona el impacto real en la economía local, temiendo que el modelo de "todo incluido" dentro del recinto margine al comercio tradicional. Ante estas críticas, la teniente de alcaldía Dolors Carreras sostiene que se han realizado modificaciones sustanciales para mitigar el impacto y que ahora es el momento de concretar los planes con la empresa para iniciar una actividad que, según el consistorio, situará a Cunit en el mapa turístico de forma estratégica.
