Derechas largas y nobles, con un tamaño para nada intimidante, y encima con secciones para hacerse alguna txapelita, o incluso algo más.
El mismo swell que dejó imágenes impresionantes en Nias, también llegó al norte de Sumatra, zona famosa por sus derechas tubulares.
No es muy frecuente encontrarse olas tan buenas y con tubo, con un tamaño que invite a meterse dentro sin consecuencias graves en caso de no conseguirlo.