No me puedo imaginar la sensación que será que un bicho de decenas de toneladas emerja del agua junto a ti para volar por los aires.
Manoa Drollet y Coco Nogales, estaban allí, en Teahupo, para experimentarlo.
Manoa Drollet y Coco Nogales, estaban allí, en Teahupo, para experimentarlo.
