No hay, ni ha habido, ningún surfista que pueda jactarse de dominar las olas, más si cabe cuando son del tamaño de un edificio de tres pisos, pero Kai Lenny es seguramente el que más se ha acercado. Pero si ya de por sí las olas en Mavericks son extremadamente peligrosas y le añades tiburones blancos, y un pico abarrotado, ¿Qué puede salir mal?