Kael Walsh apareció en el panorama internacional hace cuatro años. Con tan solo 16 años el australiano era otro de esos chavalines con una habilidad innata para el surfing, capaz de volar sobre su tabla cuando quería y sin miedo alguno a las olas más gordas. Hace un par de años que dejó de hacer ruido, pero ahora vuelve con un vídeo donde se demuestra que no ha perdido ni una pizca de talento para el surfing.