
El objetivo era grabar suficiente metraje para realizar una segunda parte de "Reach". Se despertaban antes del amanecer todos los días y recorrían la basta costa australiana revisando cada lugar, haciendo un gran esfuerzo en tomar las decisión correcta sobre dónde surfear ese día.
"En ese tramo de costa, es muy fácil conducir durante horas y perder la marea correcta. A menudo llegamos al lugar elegido para entrar al agua y que sonaran las alarmas de tiburones y todos fueran expulsados del agua".