
No fue un baño épico en cuanto tamaño, pero la perfección y la violencia con la que rompía bien merecen los diez minutos que dura este vídeo.
A destacar los atrevidos que osaron intentar surfear la izquierda, y por su puesto, los miembros de los equipos de rescate, que pusieron a salvo a todo el que lo necesitó.