
Mikey estaba junto con su mujer tomando una cerveza cuando se dió cuenta del incidente. Al principio, comenzó a grabarlo. hasta que se dió cuenta que los socorristas estaban ocupados con otro rescate. "Me di cuenta que era muy peligroso, así que le dí el teléfono a mi mujer y dije 'vamos a por ella'".
Como se puede ver en el vídeo publicado por el propio Mikey, la tremenda fuerza de las olas no permitía regresar a la orilla a la mujer pese que no había mucha profundidad.
"Finalmente acabamos agarrándola y dejándonos arrastrar por la corriente", comentó Wright.