Siempre me ha fascinado ver The Wedge uno de esos días grandes, en los que si logras bajar vivo de una de esas olas la posibilidad de salir de un tubo es tan remota como el que te toque la lotería.
Aún así la gente lo intenta incansablemente. Es el caso de Spencer Pirdy, el protagonista de este vídeo, en un baño este fin de semana.