
La orilla de la playa de Itacora estaba a reventar para ver la jornada final del evento brasileño.
Comenzó la manga. Italo, más atrás, remó hacia el interior para conseguir la preferencia. Pupo, desde más abajo, hizo los mismo. Total, que un poco de contacto para buscar la interferencia, quizá cogiendo a Pupo, un poco de teatro, los jueces miraron para otro lado, y a otra cosa mariposa.
Curiosamente, al final de la manga hubo una situación similar, pero los dos se contuvieron y la sangre no llegó a Río.