
Entre marejada y marejada, Andy Criere pudo descubrir que Tahiti es mucho más que olas perfectas.
De la mano de Ariihoe Tefaafana, Criere recorrió la isla como un local más, visitando lugares extraordinarios y paradisiacos, rincones escondidos, pescar en alta mar, e incluso viajar a Moorea, la isla hermana de Tahiti, un verdadero paraiso.