
Con este llamativo nombre Tim Bonython ha titulado este vídeo, que muestra lo que sucedió hace ya unas semanas en la ola que partió las costillas a Dylan Longbottom.
Hubo unos cuantos surfistas que lo intentaron a remo, pero no fueron demasiados. Nathan Florence lo intentó durante dos o tres horas y no pilló ni una. Cuando se dió cuenta que no estaba preparado para ello, optó por ayudarse de la moto de agua y consiguió cinco olas increibles.