Así es un día en casa para Laura Coviella

La vida de una surfista profesional de grandes olas está llena de contrastes. Frente a la adrenalina de enfrentarse a muros de agua gigantes en cualquier rincón del planeta, existe una dimensión cotidiana marcada por la rutina estricta, el entrenamiento invisible y la necesidad de reconectar con el hogar. En su último surf vlog, "ONE DAY AT HOME", la surfista tinerfeña Laura Coviella nos abre las puertas de su casa en Tenerife para mostrarnos cómo es un día completo de preparación física, surfing y gestión mental justo antes de emprender su próximo gran viaje a Indonesia.

08:30 – Rutina de mañana: Suplementación y estrategia

El día comienza temprano en las Islas Canarias. Para Laura, estar en casa significa recuperar el control sobre su cuerpo, algo que los viajes constantes y el estrés competitivo suelen desestabilizar.

"Con tanto viaje de un lado a otro, no puedes tener una rutina ni comer bien. El cuerpo lo nota. Por eso, cuando estoy en casa, aprovecho para tomar mis suplementos y hacer todo lo que no puedo hacer fuera", explica mientras prepara el desayuno.

Su mañana arranca con zumo de naranja, queso fresco de Lanzarote y un combo clave para el rendimiento: omega-3, antioxidantes y creatina. Mientras desayuna, revisa las previsiones meteorológicas. En Tenerife, los partes suelen ser precisos, lo que le permite estructurar la jornada: debido a las mareas, la decisión del día es clara: primero se entrena en el gimnasio y después se va al agua.

11:30 – El entrenamiento invisible: Fuerza y movilidad

La preparación para el surf de olas grandes no se limita al océano. Laura se encuentra en su última semana de un bloque de entrenamiento intensivo de más de cinco semanas, acumulando hasta cinco horas y media diarias de ejercicio. El objetivo es claro: salir hacia Indonesia sintiéndose fuerte y con ritmo tras un invierno de excesivo desgaste físico.

El paso por el gimnasio es exigente, combinando trabajo de fuerza con ejercicios de movilidad esenciales para prevenir lesiones. Tras la sesión, el cuerpo pide tregua. Aunque su rutina ideal incluye una siesta reparadora entre el gimnasio y el surf, las mareas mandan. Hoy no hay tiempo para dormir; un plátano de Canarias sobre la marcha es el combustible necesario para dirigirse directamente a la costa.

15:30 – En la carretera: En busca de las mejores condiciones

Tenerife ofrece una enorme diversidad de opciones, pero también exige desplazamientos. Laura pone rumbo al norte, su zona preferida por la tranquilidad, la menor afluencia de turistas y la facilidad para aparcar. Tras 45 minutos de trayecto, las condiciones recompensan el esfuerzo: a pesar del temor al viento del norte, el mar totalmente glassy.

La sesión en el agua es intensa. Al salir, el desgaste acumulado del gimnasio y la falta de comida se hacen notar: "Salí triste del agua, pero ya no podía más. Con el entrenamiento y sin comer, el cuerpo lo siente".

19:00 – Recuperación, el aprendizaje de una lesión

De vuelta a casa, llega el momento de la recuperación. Para Laura, los estiramientos se convirtieron en un pilar innegociable tras sufrir una grave lesión de tobillo que afectó a la movilidad de toda la articulación.

"Estuve estirando dos horas al día durante seis meses cuando me rompí el pie. Me di cuenta de su importancia porque, en todo ese tiempo de estiramiento intensivo, no tuve ni una sola contractura. Lo odio, pero es increíble cómo funciona".

Además de la flexibilidad, las rutinas en casa incluyen ocasionalmente entrenamientos de apnea para mantener la capacidad pulmonar y la calma mental necesarias cuando llega el momento de enfrentarse a olas de gran envergadura.

21:00 – Logística, facturas y la incertidumbre de Indonesia

Detrás de los vídeos perfectos en redes sociales existe un trabajo de oficina que consume horas. La tarde de Laura se divide entre responder correos, gestionar facturas, editar reels y terminar de empaquetar las tablas de surf.

La cena, compartida en un ambiente familiar, sirve para repasar los detalles de un viaje inminente y estresante. Al día siguiente vuela a Madrid, y de ahí a Indonesia vía Doha, justo a tiempo para recibir un potente swell del suroeste que entrará el mismo día de su llegada. A la tensión propia de la logística de las tablas y los costes de facturación se le suma la incertidumbre geopolítica de las rutas aéreas: "Llevo viajando como tres días en mi cabeza y ya he perdido la cuenta. Solo espero no tener retrasos y llegar el día previsto".

Con las maletas listas, una advertencia de su mánager ("no hagas locuras, no te hagas daño") y la mirada puesta en el archipiélago índigo, Laura Coviella cierra el día. La rutina en casa termina; la aventura en Indonesia está a punto de comenzar.

3 Comentarios

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  1. sin duda la mejor surfista de olas grandes que tenemos. Grande!

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  2. Noooo me jooooodaaaaaaassssss!!!! Dónde la tenemos????????????

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  3. Bajamar y la punta del hidalgo, los locales más majos de toda la isla estarán contentos con el vídeo. Se lo dejo a wave spoiler: playa del arenal

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