Mientras los surfistas australianos huyen a Indonesia o Fiyi para escapar del frío invierno, Torrey Meister y Tucker Wooding, fueron mucho más al norte. Huyendo de un verano caluroso y sin olas, se subieron al barco de Tucker, amarrado en Alaska, para pescar en las gélidas aguas del mar de Bering.
Allí, en la costa norte de las islas Aleutianas, encontraron una pequeña playa con olas perfectas.
"Nos despertamos durante una de nuestras jornadas de pesca con viento de tierra y, sorprendentemente, un oleaje decente durante un periodo prolongado", comenta Tucker. "He pescado en esta zona casi toda mi vida. El año pasado tuve la oportunidad de surfear aquí y disfruté de una de las sesiones más divertidas de mi vida, pero sin cámaras no hay pruebas. Solo recuerdos que se quedarán grabados para siempre".
"Este año, Torrey Meister vino a pescar en mi barco. Como el surf era una prioridad secundaria, no esperábamos encontrar olas hasta después de la temporada. ¡Para nuestra sorpresa, encontramos olas el otro día!.
Estábamos durmiendo cuando mi hermano llamó por radio diciendo que había un oleaje bastante fuerte. Asomé la cabeza y sentí cómo una de esas olas levantaba mi bote. Estaba alucinando. Es muy raro tener días así por aquí. Casi siempre que hay oleaje, viene con vientos de tierra. Pero tuvimos la suerte de tener unas condiciones estupendas.
Desperté a Torrey y le dije que saliera. Exploramos algunas zonas con el dron y al final terminamos remando hacia la costa, hasta donde había fondeado la noche anterior. Torrey surfeó desde la bajamar hasta la pleamar: 6 horas en el agua a 9 grados".