Ayer fue seguramente el baño más complicado de los últimos tres. El mar había subido un poco pero era la corriente y el viento fuerte del suroeste los que molestaban más. Era difícil mantenerse bien posicionado y las olas, hasta que no rompían orilleras, eran muy complicadas de pillar.
Hoy el tamaño de las olas ha bajado un poco y el viento del suroeste será cada vez más fuerte.