Uno, que está acostumbrado a las chustas de Sopelana, va a Las Landas y claro, alucina con la calidad de sus olas y la fuerza que llevan.
Pese a lo que pueda parecer en las fotos el baño de ayer no fue facil. Las olas llegaban muy bonitas pero había que elegir bien porque pillar una que cerrara era signo de comer las siguientes de la serie, y puedo asegurar que ahí se sufre. Eso si, si pillabas una de las buenas se te quedaba grabado a fuego en la mente.
Pese a lo que pueda parecer en las fotos el baño de ayer no fue facil. Las olas llegaban muy bonitas pero había que elegir bien porque pillar una que cerrara era signo de comer las siguientes de la serie, y puedo asegurar que ahí se sufre. Eso si, si pillabas una de las buenas se te quedaba grabado a fuego en la mente.












