
Como adictos al mar y a las olas, Dion y Brendon tienen un deseo constante de surfear, una obsesión.
Paul Gauguin no podía levantarse por la mañana sin pensar en coger su pincel y trazar líneas sobre el lienzo.
Quizá sea demasiado atrevido comparar a Gauguin con Agius y Gibbens, pero la pregunta sigue siendo la misma. ¿Es el surfing una expresión artística?