
Porque ya te llames Kelly Slater, Tom Curren, Duke Kahanamoku, o Perico de los Palotes, si entras al agua sabes que te vas a caer, que vas a perder una y otra vez ante el siempre victorioso océano.
Y es cuando uno aprende a disfrutar de las pequeñas victorias, pero también de las caídas, de los tropezones, de lo incontrolable.
Lo maravilloso de este deporte es justo eso, que siempre pierdes. Ya te llames Kelly Slater,