No podía ser otro que Brad Domke, el skimboarder más rompedor de los últimos tiempos, el que se atreviera a retar a Jaws durante el mayor swell de los últimos años.
Ataviado con el chaleco de seguridad, sin quillas, el resultado de su osadía fue básicamente un gran recto para posteriormente ser engullido por las mandíbulas de de Peahi.