
Pese a su enorme talento y su increible actuación durante el último gran swell en Peahi, Maui, el hawaiano, al igual que cualquier otro, debe pagar su tributo al mar.
Esta vez lo pagó, primero, con una espectacular caída que fue grabada por la GoPro que llevaba su tabla de surf, y luego viendo cómo una de sus motos de agua iba a parar a las rocas.
"Esta caída me produjo una terrible conmoción cerebral, pero mereció la pena por los tubos que cogí después", comentó el hawaiano.