Nada. Cero. Nichts. Por mucho que miro las previsiones no se ven olas en un futuro cercano.
Es sin duda una de las temporadas más raras y atípicas de los últimos 20 años, y es que durante esta primavera apenas han entrado marejadas y cuando lo han hechos, han venido acompañadas de mal viento.
La cuestión es que no se ve nada en los próximos siete o diez días. Y a este periodo hay que sumarle la semana pasada. Es decir, un horror.
