La boya costera de Bilbao ha llegado a marcar más de cinco metros de ola esta madrugada, aunque irá disminuyendo para la tarde.
Viento, lluvia, y olas gigantes, condiciones más típicas de un mes de noviembre que en pleno agosto, es lo que ha traído la borrasca "Patricia".
Las olas de cinco metros, con la ayuda de las mareas vivas, han hecho que el mar se trague la mayoría de las playas del Cantábrico.
A partir del mediodía el tamaño de las olas irá bajando aunque no será hasta última hora del viernes cuando el viento nos abandone. Mientras tanto es más que posible que haya baño en los lugares más resguardados de Cantabria, como por ejemplo Laredo. Aunque claro, en pleno verano, con el pueblo a reventar, no será fácil encontrar una ola poco transitada.
Buenas previsiones a partir del sábado
