El verano sigue el guión previsto, es decir, pocas olas y malas.
Ayer, apenas alcanzaban el medio metro de altura, suficiente para un tablón, o para que los aprendices de las múltiples escuelas de surf, pudieran chapotear durante un rato en el agua, pero poco más.
Hoy, con la llegada de una borrasca que dejará nubes y algo de lluvia, también llega una pequeñas marejada que dejará olas cercanas a los tres cuartos de metro en los mejores puntos de marea. Eso sí, con viento del noroeste.
Parece malo, sí, pero viendo las previsiones para los próximos diez días, es casi lo mejor que tendremos. Carpe Diem.
