Veinticinco años y 25 millones de álbumes después, Jack Johnson se ha detenido para volver su mirada a su trayectoria profesional.
Exsurfista profesional, cineasta y cantautor, el hawaiano ha convertido su pasión por las olas y la música en un movimiento cultural que define el concepto de la "música surf" contemporánea.
Ahora, Jack Johnson acaba de lanzar un nuevo álbum SURFILMUSIC (Soundtrack + 4-Tracks) que forma parte de la banda sonora de su nuevo documental SURFILMUSIC, y que hace balance de estos últimos 25 años.
Nacido y criado en la costa norte de Oahu, Hawái, el destino de Jack Johnson parecía sellado por el océano. Antes de ser una estrella de la música, ya destacaba sobre la tabla de surf. Sin embargo, una grave lesión a los 17 años lo alejó temporalmente de las olas profesionales, abriendo espacio para sus otras dos grandes pasiones: el cine de surf y la guitarra acústica.
Su transición formal al mundo musical ocurrió de la mano de sus propios proyectos audiovisuales de surf, como los documentales Thicker Than Water (2000) y The September Sessions (2002). Johnson no solo dirigía, sino que componía la banda sonora de estas cintas. La combinación de imágenes estéticas de surfistas deslizándose por paredes de agua con su voz pausada y ritmos folk-reggae sentó las bases de un subgénero propio.
"Mi música siempre ha estado influenciada por las películas de surf con las que crecí", comenta a la revista Surfer Johnson. "Empecé a escuchar a TSOL gracias a las películas de Jack McCoy. Después, llegaron las películas de Taylor Steele, y eso me hizo descubrir bandas como Sprung Monkey, Pennywise y toda esa escena vibrante del sur de California. Cuando recién empezaba en la música, antes incluso de tener un álbum o algo así, Ross Williams, un buen amigo, me pidió que compusiera una canción para su segmento en una de las películas de Taylor, así que fui a un estudio y grabé una versión de 'Middle Man'. Fue algo muy importante para mí. Recuerdo pensar: 'La gente de verdad va a escuchar esto'".
El documental, dirigido por Chris y Keith Malloy, junto con la esposa de Johnson, Kim, detalla el viaje desde estrella emergente del surf hasta auténtica estrella del rock. Pero este no es un documental cualquiera. Nadie termina en rehabilitación. Nadie muere por sobredosis. La banda no se separa. Al final, te dan ganas de surfari con amigos, tomar el sol y componer un par de canciones.