El océano no entiende de edades, y un grupo de mujeres en Australia Occidental lo está demostrando cada semana. The Granny Grommets es el título del cortometraje documental dirigido por Leah Rustomjee y patrocinado por Finisterre, que narra la inspiradora historia de una comunidad de surfistas que rompe por completo los estereotipos de la juventud eterna en el surf.
En la jerga surfistica, un "grommet" o "grom" suele ser un niño o un surfista muy joven. Sin embargo, este grupo de mujeres ha decidido adueñarse del término con orgullo y una buena dosis de humor.
Establecidas en la ciudad costera de Albany, en Australia Occidental, las Granny Grommets comenzaron su andadura en 1999. Lo que empezó como una pequeña iniciativa ha crecido de forma imparable: actualmente, cerca de 90 integrantes se lanzan al agua con sus bodyboards cada viernes por la mañana, sin importar si luce el sol o arrecia la tormenta. Ni la sombra de los tiburones ni las lógicas preocupaciones de sus hijos y nietos logran frenar sus ganas de pillar olas.
Para formar parte de este selecto pero acogedor club, solo existen tres reglas fundamentales: tener más de 50 años, hacer un curso de seguridad, y querer pasárselo bien.