El mejor lugar para combatir el bochornoso calor pre veraniego no era otro que el mar, pero si además le metes unas cuantas olas buenas, pues mejor que mejor.
Parece que poco a poco los fondos se van recuperando lentamente. No daba ni un duro hace un par de meses por pillar una ola mínimamente largo o con cierta pared en esta playa, pero la ausencia de grandes marejadas ha hecho que la arena se haya ido distribuyendo mejor, dejando unos fondos más homogéneos. No es que sea para tirar cohetes pero en ciertos puntos de marea es divertido.
Hubiera buenas olas o no, ayer había que ir al agua para huir de los 38ºC que marcaba el termómetro, un bochorno inaguantable. Curiosamente, salvo en ciertos puntos de la playa, la afluencia de surfistas no era alta y eso que estuvieron rompiendo olas sobre los tres cuartos de metro muy ordenados durante todo el día, gracias al viento del sur.
Por cierto, aunque no hay servicio de socorrismo todavía (comienza el 1 de junio), en la playa se vieron a miembros de la Cruz Roja patrullando desde el agua y vigilantes ante cualquier incidencia.
Las previsiones indican que la fuerza del mar irá bajando durante el día, con apenas viento hasta primera hora de la tarde, cuando entre una brisa del nordeste.

