¿Litmus? ¿Por dónde empezar?... Probablemente esta seguramente esté entre mis 3 o 4 películas de surf favoritas de todos los tiempos. Derek Hynd, siempre al margen de las convenciones, haciendo esas líneas dulces y fluidas en JBay, Tom Curren en su mejor versión, con ese estilo minimalista que muchos siguen intentando imitar sin éxito. Y, por supuesto, Miki Dora, una figura casi mítica, cuya sola presencia en el metraje basta para darle a Litmus un aire de leyenda.
Estrenada en 1996 y dirigida por Andrew Kidman, esta cinta se convirtió casi de inmediato en una pieza de culto.
Fue una película muy necesaria a principios de los 90, tras el auge de los 80. El surf necesitaba volver a sus raíces, lejos de los excesos de la década anterior, controlados por la industria y alimentados por la cocaína y el dinero.
"Ojalá, cuando nos preguntaron: '¿Qué es el surf?', hubiera dicho que es una actividad espiritual, y no solo un deporte, porque eso fue lo que nos desvió del camino correcto..." dice Nat Young al comienzo de la película. Una pregunta que incluso tiene más sentido hoy que en esa época. Pero claro, en ese momento nadie sabía en lo que se iba a convertir el surf en la actualidad.
Litmus fue un momento decisivo en el cine de surf: impulsó un movimiento retro-progresista a medida que los surfistas desarrollaban una mayor conciencia sobre los tipos de tablas que usaban y por qué.
"Litmus nos ofreció discretamente ese respeto por el mar, por el buen surf, por la música y el arte, por las culturas de los confines del universo del surf, y demás", comentaba Tim Nunn en Wavelength Magazine. "Lo curioso es que Litmus es la película hipster por excelencia, hecha antes de que existieran los hipsters modernos. Es todo lo que los hipsters surfistas modernos aspiran a ser, pero sin la autoconciencia y el nihilismo borrego que acompañan al hipsterismo. Litmus era independiente, casera, retro, artística, grunge, extravagante, etc., etc., etc., todo lo que un hipster moderno sueña, pero la única película de la que se inspiró conscientemente fue Morning of the Earth de Albe Falzon, que llevaba tanto tiempo pasada de moda que toda una generación de surfistas ni siquiera había oído hablar de ella. Hoy en día se pueden ver películas y vídeos web influenciados por Litmus por todas partes. Como dije, creó una estética".
¿Y la música, qué me decís de la música? Antes de rodar Litmus, la banda de Kidman, The Val Dusty Experiment, grabó un total de treinta y cinco canciones en un solo día.
El resultado de las sesiones únicas fue un sonido rock 'n' roll experimental, rústico y de baja fidelidad, que añadió un ambiente crudo a las escenas de surf que abarcan Irlanda, Australia, California y Sudáfrica. Las contribuciones adicionales de Yothu Yindi y The Screaming Orphans diversificaron la banda sonora.
Diez años después, Kidman estrenó su segunda película, Glass Love. Al igual que con Litmus, la música fue lo primero; Kidman sentía que su composición estaba lista para emprender una nueva vida. Gracias en parte a Litmus, la experimentación en el diseño de tablas progresó a medida que los surfistas se volvieron más contemplativos, preguntándose: "¿Es el surf arte o deporte?".


Esta película nos llevó a Irlanda en busca de olas con mapa y una brújula. El mejor surfari de mi vida.
ResponderEliminarSurf= pijos y postureo.
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