¿Sabes cuando piensas que las olas no pueden ser tan malas, y entras al día siguiente y resulta que sí, estabas equivocado? Es que ni haciendolo a proposito se consiguen unos fondos tan malos.
Se nos va otro año más, afortunadamente pudiendo disfrutar del surfing. Ha sido un año muy irregular en cuanto a condiciones se refiere, con un mal invierno, una mala primavera, pero un verano y un otoño bastante bueno. Lo importante es que seguimos ahí, entrando al agua.
¿Desfasado o no? La mayor parte de la tarde, el mar ordenado dejaba buenas olas en algunas zonas de la playa, pero de repente, sin previo aviso, una serie gigantesca barrió todo lo que se encontró a su paso, a cincuenta metros de los primeros surfistas.