Ayer, con la llegada de la borrasca, el mar estaba impracticable. En el agua apenas había gente, salvo por los alumnos de las escuelas de surf, y algún que otro animado sediento de olas.
Hoy, con el swell y la borrasca retirándose podremos tener un buen baño con olas cercanas al metro de altura y viento del nordeste flojo.