No es muy normal llevar sin olas en esta parte del Cantábrico en plena primavera durante tanto tiempo. Son ya diez días en los que, salvo un día de olas que no llegaban al medio metro, el mar se ha convertido en un lago, y parece que vamos a estar así algunos días más.
La esperanza está en un swell que viene de Islandia, y por tanto muy anortado, que podría dejar olas de no más de medio metro en cualquier momento de la semana a partir de mañana. A ver si hay suerte y cae algo.
La esperanza está en un swell que viene de Islandia, y por tanto muy anortado, que podría dejar olas de no más de medio metro en cualquier momento de la semana a partir de mañana. A ver si hay suerte y cae algo.
