
Todos los que aparecen en el vídeo creado por Surf Lakes salieron encantados. Las cinco olas producidas a la vez llevan fuerza. De hecho, Sheldon Simkus rompió una tabla, pero todavía quedan preguntas sin responder, como si es energéticamente rentable hacer subir y bajar ese enorme pistón generador de olas, o si finalmente conseguirán hacerlo silencioso.
Por cierto, si te ha gustado y te preguntas si podrías tener una Surf Lakes en casa, deberás soltar un mínimo de 20 millones de dólares.