Todo Bizkaia, todo Euskadi, el universo entero, quiso estar ayer en la playa para huir del bochorno primaveral.
Un calor pocas veces visto durante la primavera abarrotó nuestas playas. Costó aparcar, costó mucho, pero tras muchas vueltas lo conseguía. Debía oler a brisa marina mientras cambiaba, estaba a escasos metros de la orilla, pero solo olía a motor recalentado, entre los gritos de la gente que iba y de la playa a los bares, y viceversa.La marea estaba subiendo, y la fuerza del mar bajando lo suficiente para prever un baño sin demasiados sobresaltos. Había que aprovechar la ocasión. Después de peinar la tabla un poco para repartir la parafina recalentada, bajé al ruedo. Con la mierda de fondos que tenemos, decidí curzar toda la playa para entrar en la otra punta. Lo que unos días atrás era un lugar relajante, frecuentado por unos pocos paseantes, se había convertido en una especie de rave con olor a crema solar por todas partes. Toallas por todos lados, niños corriendo de un lado para otro, balones por el aire, gente jugando a palas, pero sobre todo, mucho ruido.
¿Qué hago yo paseando hasta la orilla con mi 5/3 y chapos, cuando hay niños que llevan toda la mañana bañandose a pelo sin una mínima señal de hipotermia? El choque térmico entre el calor acumulado dentro del traje y el frío del agua, fue refrescante. Pinchar un par de series se agradeció. En cuanto te sentabas un rato en la tabla para esperar la serie, el pelo se secaba.
Las condiciones con mareas vivas fueron muy cambiantes. Al principio rompían buenas olas al fondo, pero al de muy poco tiempo dejaron de hacerlo, para atravesar un buen trecho amagando para romper en la orilla. Hubo alguna buena, pero con la pleamar y casi todo el mundo concentrado en el mismo lugar era complicado.
Hoy tendremos un día similar, sobre todo a la mañana. La fuerza de las olas ha estado disminuyendo durante toda la noche, para empezar a subir de nuevo durante la mañana. Periodos cercanos a los 15 segundos, y olas que irán subiendo a lo largo del día, siempre con vientos del sur. No parece mala previsión, aunque costará encontrar el lugar y el momento para entrar al agua.
